Crucifixión en 5G
Intervención callejera / Performance online
Obra invitada a participar en el contexto del Festival de arte erótico (FAE) en el año 2020. “Crucifixión en 5G” recorrido que la artista a través de un perímetro ubicado en un barrio residencial poblado de parroquias y torres trasmisoras de ondas para telefonía móvil transmitido en tiempo real a través de la plataforma zoom del evento. Vestida como unx cyber humanx, la artista sale desde su entonces hogar, cargando una cruz, construida a escala humana a partir de diferentes partes de desechos electrónicos, evocando la pasión de un Cristo en clave tecnológica. En su obra Camila Garretón incorpora el contexto real y los espacios urbanos en orden a resaltar el carácter ficticio de las iconografías y personajes de las narrativas creadas por ella, asimismo la realidad le permite contextualizar las problemáticas que tales ficciones referencian e implican.
Meses antes de la realización de “Crucifixión en 5G” el estado chileno estableció que se entregarían concesiones para 5G a las empresas de telecomunicaciones que lo requirieran (la activación del 5G en Chile fue en diciembre del 2021), siendo el primer país de Latinoamérica en contar con esta tecnología a nivel nacional y que para funcionar requiere una presencia mayor de sus antenas transmisoras en el espacio urbano. Paralelo a la trasmisión que Camila realiza de su propia agonía, otra cámara, desde una perspectiva externa, casi voyerista, registra y reproduce al ciber-mundo el desafío a la resistencia emprendido por Garretón, como un verdadero espectáculo de despersonalización. La imagen conceptual del hombre agonizante que carga una cruz es abordada como una representación universal del dolor que supone vivir en un mundo definido por la tecnología y organizada por fuerzas ajenas a la escala civil.
En “Crucifixión en 5G” Camila anticipa en clave ficción-futurista una existencia encadenada a su propia conexión. El propio recorrido elegido da cuenta de un perímetro urbano donde va encontrando y registrando torres de transmisión de telefonía maquilladas con cruces, simulando aquellas cúpulas de las parroquias católicas adyacentes. La obra, desde otra perspectiva, se puede leer como un ejercicio psicográfico, donde el recorrido por un sector urbano da lugar a un obra donde se develan los efectos y las formas hostiles del ambiente geográfico que la contiene. A la manera de obras anteriores, Garretón traslada a su propia corporalidad las emociones y pulsiones del mundo circundante, proponiéndose su práctica como una crítica y como una reflexión en torno a las consecuencias intervenciones que ciertos experimentamos sociales y tecnológicos tienen en la vida cotidiana.
Dirección, Cámara 1 (en vivo), idea e interpretación: Camila Garretón.
Conceptualización “MAYGARA BOT”:
Máscara: Tomás O’Ryan
Cruz: Andrés Rebolledo
Vestuario: Adolfo Fernández
Vestuario/estilismo: Josh Gaviria
Gráfica “MAYGARA”: Carlos Urzúa
Contenido Digital: Cámara 2 (en vivo) Hugo Merino, cámara 3 (en vivo) Marietta Chavez, cámara 4 (en vivo) Javier Leria
Foto análoga: Dandidasss
Registro audiovisual: Dinko Covacevich, Marlene Echeverría, Luna Grandón y Andrés Valenzuela
Foto digital: Sergio López Retamal y Gi Del Río
Montaje audiovisual: Andrés Valenzuela
Música video-registro: Pauline Oliveros – Crossing the Sands / Suzanne Ciani – Paris 1971
5 de diciembre del 2020, Transmisón vía Zoom de Festival de Arte Erótico 2020 y presencial en Santiago, Chile.
Del taller de Textos críticos experimentales de Registro Contracultural:











